MP3, WAV, FLAC, M4A, OGG, AIFF… Todos guardan sonido, pero no son intercambiables: unos ocupan diez veces más que otros, algunos pierden calidad cada vez que se guardan y otros no se pueden reproducir en el coche o en el iPhone. Esta guía explica en qué se diferencian y cuál conviene usar en cada situación.
La diferencia clave: con pérdida, sin pérdida y sin comprimir
Casi todo lo que necesitas saber sobre formatos de audio se resume en tres grupos:
- Sin comprimir (WAV, AIFF). Guardan la onda de sonido tal cual, muestra a muestra. Calidad exacta, pero archivos enormes: en calidad CD (44,1 kHz, 16 bits, estéreo) son unos 10 MB por minuto.
- Comprimidos sin pérdida (FLAC). Reducen el tamaño como lo haría un ZIP: al reproducirlos se recupera exactamente el mismo sonido que el WAV. Suelen ocupar entre la mitad y dos tercios del WAV.
- Comprimidos con pérdida (MP3, M4A/AAC, OGG, Opus). Eliminan los sonidos que el oído humano apenas percibe. Un MP3 a 128 kbps ocupa menos de 1 MB por minuto, diez veces menos que un WAV, y para escuchar música en el móvil la diferencia es difícil de notar.
La consecuencia práctica más importante: lo que un formato con pérdida ha descartado no se puede recuperar. Convertir un MP3 a WAV o a FLAC no mejora el sonido; solo hace el archivo más grande. Sirve cuando un programa exige WAV, pero no como «mejora de calidad».
Comparativa rápida
| Formato | Tipo | Tamaño aprox. (1 min, estéreo) | Compatibilidad | Ideal para |
|---|---|---|---|---|
| WAV | Sin comprimir | ~10 MB | Universal | Editar, producir, grabar |
| AIFF | Sin comprimir | ~10 MB | Mac y editores | Producción en Mac |
| FLAC | Sin pérdida | ~5–7 MB | Buena (no todo Apple) | Archivar música en alta calidad |
| MP3 | Con pérdida | ~1 MB a 128 kbps | Universal | Compartir, escuchar en cualquier sitio |
| M4A (AAC) | Con pérdida | ~1 MB | Muy buena, perfecta en Apple | Música y notas de voz en iPhone |
| OGG / OGA | Con pérdida | ~1 MB | Buena en PC y Android | Juegos, web, software libre |
| Opus / WEBA | Con pérdida | Muy pequeño | Navegadores, WhatsApp | Voz, llamadas, grabaciones web |
Los tamaños de los formatos con pérdida dependen de la calidad (el bitrate) con la que se guarden; son valores orientativos.
Qué formato usar en cada caso
Para escuchar y compartir: MP3
Es el único formato que funciona absolutamente en todas partes: coches, altavoces, televisores, reproductores antiguos, webs y móviles. Si no sabes qué formato te van a pedir, MP3 es la apuesta segura. Puedes pasar a MP3 desde WAV, M4A, FLAC, OGA, WEBA, AIFF o audiolibros M4B. Morphdrop genera los MP3 a 128 kbps, un buen equilibrio entre calidad y tamaño para música y voz.
Para editar: WAV
Si vas a cortar, mezclar o aplicar efectos, trabaja en WAV. Al ser sin comprimir, cada vez que guardas no se pierde nada, y cualquier editor de audio o de vídeo lo abre. Exporta a MP3 solo al final. Si tu editor no acepta el formato que tienes, conviértelo a WAV desde MP3, M4A, OGG, FLAC o AIFF.
Para guardar tu música con la máxima calidad: FLAC
Si digitalizas CDs o compras música en alta calidad, FLAC conserva el sonido exacto ocupando bastante menos que un WAV, y guarda etiquetas como artista, álbum y carátula. Para el móvil o el coche, puedes sacar una copia en MP3 cuando la necesites.
Si usas iPhone o Mac: M4A
Las notas de voz del iPhone y la música de Apple usan M4A (normalmente con el códec AAC), que suena algo mejor que un MP3 del mismo tamaño. El problema llega fuera de Apple: algunos programas, coches y editores no lo aceptan. En ese caso, pásalo a MP3 o a WAV.
Grabaciones del navegador y de mensajería: OGG, OGA, Opus, WEBA
Son formatos modernos y eficientes, muy usados en la web, en juegos y en apps de mensajería, pero poco reconocidos por reproductores de escritorio, coches y editores. Si te llega un archivo así y no se reproduce donde lo necesitas, conviértelo a MP3 o WAV.
Tres errores habituales
- Convertir un MP3 a WAV o FLAC «para mejorar la calidad». El archivo crece, pero el sonido es el mismo: lo que se perdió al crear el MP3 no vuelve.
- Encadenar conversiones con pérdida (M4A → MP3 → OGG…). Cada paso vuelve a comprimir y resta un poco de calidad. Parte siempre del archivo más original que tengas.
- Editar directamente sobre MP3. Si abres un MP3, lo editas y lo guardas otra vez como MP3 varias veces, la calidad se va degradando. Trabaja en WAV y exporta al final.
¿Y si el audio está dentro de un vídeo?
Un vídeo MP4, MOV o WEBM lleva dentro una pista de audio. Si solo te interesa el sonido (una clase, una entrevista, una canción), puedes extraerlo con Vídeo a MP3 o Vídeo a WAV: el archivo resultante ocupa muchísimo menos que el vídeo. Y si lo que necesitas es el texto de lo que se dice, puedes transcribirlo con Audio a texto.
Todas estas conversiones se hacen dentro de tu navegador: el audio no se sube a ningún servidor.